Radiestesia… ¿qué es?

La palabra radiestesia deriva del latín “radius” que significa rayo/radiación y la palabra griega “aisthesis” que significa sensibilidad, de manera que podemos traducir radiestesia como la “sensibilidad a la radiación” o “sensibilidad a la energía”. Y el agente sensible que detecta la energía es alguna herramienta radiestésica, como el péndulo, las varillas, el biotensor, etc. Dependiendo de la lectura-evaluación que se va a hacer (chakras, espacios, gráficos, etc.) habrá una herramienta más adecuada que otra.
La Radiestesia es un arte-ciencia que ha estado presente en el planeta desde tiempos muy remotos, con registros históricos desde el antiguo Egipto. El área de acción de la Radiestesia es muy amplia y abarca prácticamente todos los aspectos de nuestra vida, siendo un gran apoyo para todo el quehacer humano, para todo tipo de profesiones, oficios y tareas.
- evaluación geológica (búsqueda de aguas subterráneas, minerales subterráneos, vetas, etc.);
- evaluación geobiológica (influencia de la dinámica geológica en la salud/radiaciones nocivas);
- búsqueda de personas u objetos perdidos;
- orientación vocacional, tipología, selección de personal, etc.;
- evaluación de compatibilidad con personas, alimentos, medicamentos, suplementos, espacios, etc.;
- aplicaciones en el área de la medicina, ingeniería, geología, arqueología, agricultura, jardinería, etc.
- orientación para estrategias terapéuticas (que herramientas serán más eficientes en un momento particular);
- orientación en las decisiones personales (trabajando desde el contexto espiritual, la radiestesia traduce la información subconsciente, las directrices del Alma);
- orientación en las decisiones profesionales (resonancia con probabilidades idóneas);
En términos de salud, quizás la aplicación más importante de la Radiestesia sea la del área de la geobiología, que se ocupa de detectar las radiaciones terrestres y cósmicas nocivas para la salud. En el planeta hay miles y miles de personas que sufren las consecuencias patológicas de estas radiaciones, más atribuyen la causa de sus dolencias a otras variables. El enfoque de la medicina convencional no contempla la influencia de la energía ambiental perjudicial para el equilibrio fisiológico y psicológico de las personas, animales, plantas…, tanto así que con radiaciones mucho más ‘concretas’ y medibles como las generadas por la tecnología actual (celulares, wifi, antenas varias, medidores de luz, etc.) la oficialidad aún no responde con estrategias de protección. Muchos pensamos que es debido a los intereses económicos.
Cuando la exposición a estas radiaciones se sostiene en el tiempo, como por ejemplo si están presentes en el lugar de dormir o en el lugar de trabajo, se empiezan a manifestar los desequilibrios concretos físicos-mentales-emocionales que empezaron a suceder primero en los cuerpos de energía (aura) desde que se inició la contaminación energética. El sistema bioenergético humano tiene la suficiente capacidad de compensar las perturbaciones pasajeras de un campo nocivo de influencia, pero cuando la exposición es prolongada, el equilibrio del sistema colapsa y, por ejemplo en el nivel físico, las células cambian su polaridad eléctrica (iones libres, oxidación celular), produciéndose la degradación de los tejidos, a lo que en términos generales llamamos “patología”.
La Radiestesia es también una herramienta muy valiosa para detectar condiciones sub-clínicas, que no están todavía físicamente manifiestas, pero que están en camino de producir síntomas y las correspondientes patologías. Es por ello que sirve mucho revisar con cierta periodicidad el estado de nuestra energía, tanto en los canales de energía que nos nutren (meridianos) y los chakras (centros distribuidores de energía) como en los espacios que habitamos.
Consúltanos por tu situación…, muy probablemente Radiestesia tiene una evaluación para ayudarte.